Salinas de Fuencaliente

Dirección: Ctra. la Costa el Faro, 5, 38740 Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, España.
Teléfono: 922696002.
Página web: salinasdefuencaliente.es
Especialidades: Reserva natural, Museo etnográfico, Lugar de interés histórico, Atracción turística, Centro de información turística, Centro de visitantes.
Otros datos de interés: Servicios en las instalaciones, Acceso para sillas de ruedas, Aparcamiento adaptado para sillas de ruedas, Senderismo, Aseos públicos, Pagos con móvil vía NFC, Tarjetas de crédito, Tarjetas de débito, Tarjetas de crédito, Adecuado para niños, Rutas adecuadas para niños, Se admiten perros.
Opiniones: Esta empresa tiene 5489 valoraciones según Google My Business.
Opinión media: 4.6/5.

Ubicación de Salinas de Fuencaliente

Salinas de Fuencaliente Ctra. la Costa el Faro, 5, 38740 Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, España

Horario de Salinas de Fuencaliente

Hoy abre hasta las 19:00.

  • Lunes: 11:00–19:00
  • Martes: 11:00–19:00
  • Miércoles: 11:00–18:00
  • Jueves: 11:00–19:00
  • Viernes: 11:00–19:00
  • Sábado: 11:00–19:00
  • Domingo: 11:00–19:00

Salinas de Fuencaliente: Un Precioso Sitio Natural

Ubicada en la isla de La Palma, en las Islas Canarias, España, la Salinas de Fuencaliente es un lugar imprescindible para cualquier amante de la naturaleza y la historia. Con una dirección de fácil localización, Ctra. la Costa el Faro, 5, 38740 Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, España, y un teléfono disponible a través de 922696002, esta salina es un destino turístico que ofrece una variedad de actividades y servicios para todos los gustos.

Especialidades y Características

Entre las especialidades de la Salinas de Fuencaliente se encuentran:

  • Reserva natural
  • Museo etnográfico
  • Lugar de interés histórico
  • Atracción turística
  • Centro de información turística
  • Centro de visitantes

Además, esta salina ofrece:

  • Servicios en las instalaciones
  • Acceso para sillas de ruedas
  • Aparcamiento adaptado para sillas de ruedas
  • Senderismo
  • Aseos públicos
  • Pagos con móvil vía NFC
  • Tarjetas de crédito
  • Tarjetas de débito
  • Adecuado para niños
  • Rutas adecuadas para niños
  • Se admiten perros

Información Recomendada

Para planificar una visita a la Salinas de Fuencaliente, es recomendable:

Conducir por la carretera sinuosa que conduce a la salina, disfrutando del paisaje circundante.

Visitar el restaurante y la pequeña tienda donde se puede comprar sal de todo tipo y color.

Disfrutar del proceso y los diferentes colores del agua dependiendo de su estado.

Apreciar la belleza natural de la salina y su importancia histórica.

Leer las opiniones de otros visitantes para tener una idea más clara de lo que esperar.

Verificar los horarios de apertura y los precios de los servicios antes de visitar.

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Opiniones de Salinas de Fuencaliente

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
David
5/5

Unas Salinas espectaculares que se pueden visitar de forma gratuita. Se ve el proceso y los diferentes colores del agua dependiendo de su estado. Son las últimas salinas construidas en las islas Canarias, inauguradas en el año 1967. Además hay un restaurante y una pequeña tienda donde se puede comprar sal.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
francisco J. F. M.
5/5

Sitio precioso. Visita imprescindible.. carretera buena pero sinuosa.. los conductores disfrutaran.. buen restaurante y cafeteria. Tienda para comprar sal de todo tipo y color.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Roberto P.
5/5

Acabo de llegar a casa y todavía tengo el salitre pegado en la piel, pero también una paz difícil de explicar. Hoy visité las Salinas de Fuencaliente, al sur de la isla de La Palma, y sinceramente, no puedo dejar de pensar en lo especial que ha sido la experiencia. No se trata solo de un lugar bonito, ni de una excursión más: es un sitio que te envuelve, que te baja las revoluciones, que te recuerda que hay otro ritmo posible, uno más humano. El camino ya es parte de la magia. La carretera que baja serpenteando desde el pueblo parece sacada de un anuncio de coches de alta gama. Asfalto limpio, curvas suaves, y el paisaje lunar del volcán de Teneguía a un lado, mientras al otro ves cómo el mar se va abriendo paso en el horizonte. Y si te toca un día claro, como el de hoy, puedes ver Tenerife, La Gomera y El Hierro flotando en el Atlántico como si fueran promesas de otras vidas. Esa bajada en coche ya te prepara para algo grande. Con las ventanillas bajadas, el olor a mar y azufre, el sonido del viento... es una especie de ritual de entrada. Y cuando llegas, ya es otra historia. Las salinas aparecen de repente como un espejismo rosa y blanco, encajadas entre las coladas volcánicas negras y el océano. Es un contraste brutal. Parecen hechas a mano, y de hecho lo están, y se nota. Caminas entre los canales de sal con cuidado, sintiéndote en un museo al aire libre que sigue vivo. Todo funciona con una calma que ya no recordaba. No hay prisa. El sol lo cuece todo, el mar regala su sal con paciencia, y los trabajadores que ves ahí —bronceados, tranquilos, sabiendo lo que hacen— te devuelven la fe en el oficio lento, en el trabajo con sentido. El mar, mientras tanto, está ahí, como si lo hubieran puesto de fondo para terminar de redondear la postal. No es un mar enfurecido ni de olas salvajes: hoy estaba en calma, plano como un espejo, con una brisa que sólo movía ligeramente el silencio. Sí, el silencio también tiene textura aquí. Se rompe de vez en cuando con las voces suaves de algún turista, con el clic de una cámara, con el sonido lejano del restaurante que hay junto a las salinas (muy recomendable, por cierto, si quieres comer pescado fresco mirando al horizonte sin que te saquen el alma por el precio). Y hablando del turismo: qué gusto da ver un sitio así sin hordas de despedidas de soltero, sin gritos, sin ese turismo ruidoso que despersonaliza los lugares. Aquí la gente viene a mirar, a aprender, a estar. Hay familias, parejas, senderistas… Un turismo que escucha más que habla. Me encantó ver a una señora francesa explicándole a su nieto cómo se recoge la sal. A un chico alemán que venía con la mochila a cuestas y cara de haber dormido entre volcanes. Este es el turismo que debería multiplicarse. Desde allí, además, ves parte del trazado de la mítica Transvulcania, esa carrera de montaña que cruza la isla de norte a sur. Ver esos senderos desde abajo, sabiendo que hay gente que los recorre corriendo como si fueran dioses, me dio un escalofrío. En otra vida, quién sabe... igual me habría atrevido a intentarlo. Hoy me conformé con mirar, y con imaginarme cruzando la meta con los gemelos a punto de explotar pero el alma llena. Me dio pena no haberlo hecho, pero también alegría de estar ahí, en paz, con mis límites aceptados. Y por si fuera poco, al final del paseo por las salinas está el faro. Ese faro blanco y rojo que guarda el sur de la isla como un centinela cansado pero firme. Desde allí, puedes sentarte en un murete, dejar que el sol te acaricie la cara y ver cómo cae lentamente hacia el océano. Pocas puestas de sol te regalan tanto por tan poco. Me fui con la sensación de haber estado en un lugar único, donde el tiempo se estira, la tierra y el mar hablan bajito, y tú sólo tienes que callarte y escuchar. Si alguna vez tienes la oportunidad de ir a La Palma, no te lo pienses. Ve. Baja hasta el final de la isla. Y quédate un rato entre las salinas, el volcán y el mar. Te aseguro que vas a volver distinto.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Manuel M.
4/5

Lugar pintoresco con un buen acceso con coche y aparcamiento suficiente para muchos coches, las salinas todavía están en funcionamiento y extraen más de 600 toneladas anuales de una sal muy fina y de mucha calidad, solo por el entorno y las instalaciones, junto a los faros, es recomendable visitarlas y perder un rato recorriendo sus instalaciones incluso tomar algo o comer en el restaurante que hay a la entrada de las salinas.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Beltran L.
4/5

Salinas muy bonitas, en una excelente ubicación. Es uno de los puntos bonitos de la isla. Tiene una terraza espectacular para tomar algo, mirando al mar.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Luiggi S.
4/5

Recomendación: ir al atardecer para ver la puesta de sol. Ojo al horario del complejo.

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Nati R.
5/5

Un lugar precioso, merece la pena llegar hasta allí, producto del sueño de un visionario. Una visita muy agradable, libre, guiada por paneles explicativos y que se puede acompañar con la visita del faro y tomando algo en el restaurante el Jardín de la sal. Muy recomendable!!!

Salinas de Fuencaliente - Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife
Paco R. T.
5/5

He visitado muchas cosas y recorrido la gomera, lo hicimos en autocaravana. Pero este lugar tiene un encanto muy especial para mí, en primer lugar soy un enamorado de los faros y también de las Salinas. Estoy es un constante diferente, por qué es un conjunto de faro, salina y volcanes, el día estaba muy bueno, recomiendo ir pasadas las 12:00, cuando el sol, hace que se refleje los faros en el agua rosada. Hay un restaurante y puedes comer y beber lo que te apetezca, se observa el volcán Teneguia.

Categoría: Santa Cruz de Tenerife

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