Teresa D. C.
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Estuvimos 11 días en la segunda quincena de agosto mi marido, yo y mis dos hijos ya grandes. Creo que es un apartamento que está podría estar bien para visitar Comillas por lo céntrico que es pero solo si vas 2-3 días preferiblemente fuera de agosto. Pero si vas más días no es nada cómodo. Para empezar no es una casa, si no un apartamento que tiene vecinos a los lados y encima. Se oyen ruidos como la cisterna del vecino de arriba. Es un segundo piso real, así que hay que subir escaleras para acceder desde la calle y desde el garage. Este garage solo es apto para personas acostumbradas a las rampas muy inclinadas y a maniobrar en sitios estrechos y si llueve y está mojado ( cosa muy frecuente incluso en agosto) ya hay que ser valiente pues no hay margen de error: el acceso al apartamento y al parking es desde la principal carretera de entrada a Comillas centro y no paran de pasar peatones y coches. No puedes parar el tráfico para coger carrerilla y sufres por si se te descae en la rampa. La habitación de matrimonio da justo a esta carretera y se oye el tráfico sobretodo a mediodía. Yo me tuve que comprar tapones para dormir la siesta, así que eso que pone en la web de que solo se escuchan los pájaros no es verdad. El jardin no es tal, es un patio pequeño con césped artificial, dónde cabe una mesa con las sillas, dos tumbonas ( una rota) y una butaca. Hay vecinos a los lados y si salen a hablar se oye todo. La pared bonita que se ve al fondo con hiedra es una pared de piedra con una altura que supera un cuarto piso con lo que el sol solo entra en este patio de 12 a 16h en verano. Me temo que el resto del año ni lo ven. Eso unido a que en Comillas hay mucha humedad y llueve bastante hace imposible secar la ropa. Deberían tener lavadora/ secadora o un secador eléctrico en el lavabo. Nuestras toallas de la playa, las de la ducha y bañadores no se secaban de un día para otro. Todo esto hace que la casa huela mucho a moho, sobretodo los cajones (que no usamos para no pegar el olor a la ropa) y a la vajilla que está toda en el mueble del comedor. Es algo que percibimos en varios sitios en Comillas pero pienso que deberían tener un deshumificador grande y potente ( había uno pero era ridículo). La camas estaban bien, aunque las individuales de la litera eran pequeñas para adultos. Las toallas estaban muy bien, pero la ropa de cama era la básica más barata de Ikea y la de los chicos eran 50% ó incluso 100% poliéster (cómo se puede dormir bien en plástico?) Y para rematar está el tema de la limpieza: había polvo debajo del sofá e incluso una bolsa de plástico. Pelos largos en el suelo del lavabo, el WC olía horriblemente a meado y era porque tenía todo un surco amarillento incrustado alrededor del borde interno de años y años sin limpiar ahí. La vajilla y sarténes estaban prácticamente todas sucias, con restos de comida pegados y grasa. La nevera aparentemente limpia tenía toda la goma negra de moho y por dentro las bandejas de cristal por debajo tenían suciedad incrustado en los bordes. Todo esto lo hablé al día siguiente de entrar con Maria José. Le envié fotos para que lo viera y me dió la opción de devolverme el dinero si encontraba otro alojamiento pero eso fue imposible en pleno agosto, en Cantábria, 4 personas y un caniche sin dejarme un riñón para poder pagarlo. Tampoco vi viable la solución de que me pagara la secadora de la lavandería pues estaba en la playa a 12 min andando y llena de gente en agosto. Y menos que me enviara a la chica de la limpieza para que le dieramos instrucciones de cómo nos gustaba la limpieza. Eso para nosotros nos suponía un enfrentamiento violento e incómodo. Pagamos 2400€ por esos 11 días y la casa debería estar supervisada e impecable!!!! No es justo pasar tus dos únicas semanas de vacaciones juntos al año de esta manera. No entiendo las buenas críticas que tiene, pero me imagino que si vas pocos días casi no haces vida dentro para darte cuenta. Sin duda fue el peor alojamiento dónde hemos estado.